En Colombia hoy no se discute la esperanza. Desde el 7 de agosto, Gustavo Petro y Francia Márquez van a presidir el país. La izquierda rompió su techo electoral y quebró su racha en una sociedad con alergia al progresismo y al mismo tiempo harta de que todo siga igual. A las élites no les bastó su poder: a uribistas, liberales, conservadores y verdes les toca aceptar que generan rechazo electoral. Después de varios intentos, Petro será presidente. Entre el discurso de campaña y el de la administración, cuáles son los desafíos para que el voto no se le vuelva en contra.